Metacrap: Los dados están echados…
Leyendo el libro “Content. Selected Essays on Technology, Creativity, Copyright, and the Future of the Future” de Cory Doctorow, periodista canadiense archiconocido por ser el editor de boing boing, activista de varias causas como DRM y CreativeCommons, he desenterrado del baúl de los recuerdos
el término Metacrap.
Que significa ni más ni menos que la unión entre metadata + crap, y es una crítica directa y aplastante hacia los metadatos explícitos, por ejemplo una catalogación libre que puede ser tan simple como una etiqueta o tan compleja como una ficha catalográfica matricial.
En su artículo escrito en 2001, Doctorow aborda siete razones por las cuales los metadatos que construyen los usuarios nunca servirían para organizar la web:
- Las personas mienten
- Las personas son perezosas
- Las personas son estúpidas
- Las personas no se conocen a sí mismas
- Los esquemas no son neutrales
- Las métricas influencian los resultados
- Existe más de una forma de describir algo
De lo que Idumm ponía un ejemplo bastante provocativo en su blog: “Metadatos: Un ejemplo en forma de adivinanza : Hemos guardado un enlace con las etiquetas “web2.0″ “social” “comunidad” “elearning” “videos”
¿Qué es?
(tic tac, tic tac, tic tac…)
a) Una aplicación web para compartir videotutoriales.
b) Un post acerca de las ventajas del aprendizaje colaborativo.
c) Un tutorial para saber cómo elaborar un videotutorial. Paradójico pero existen.
d) Una comparativa acerca de los diferentes servicios web de alojamiento de vídeos.
e) Así no hay forma de saberlo…”
Como remedio al fracaso de los metadatos explícitos, Doctorow propone darles su lugar a los metadatos implícitos, los cuales se construyen a partir de las acciones del usuario en su interacción con la Red y que permiten inferir patrones de comportamiento de los usuarios en este caso, en relación con la clasificación de recursos. Por ejemplo, Google explota los metadatos implícitos para devolver resultados usables a los usuarios.
Si tenemos en cuenta cuando fue escrito el articulo, que desde entonces ha sido tomado como un texto de culto, ¿cómo queda parado en la actualidad? Pues en la Web 1.0 del año 2001 no existían las redes sociales, el tagging social, tampoco el blogging y ni hablar de las simpáticas aplicaciones para sitios personales, y poner metadatos era tarea de quien sabía y aún así era una tarea ardua y tediosa. Hoy, ocho años después nos encontramos con un panorama completamente distinto, pero la cuestión perdura.
¿Son los metadatos, explícitos o implícitos, una piedra angular para el futuro de la Web? ¿Nos empujan más a profundizar en la Web 2.0 o hacia la Web 3.0? ¿Los usuarios del del.ici.ous o del diigo somos mentirosos, estúpidos perezosos …?
Por si acaso, voy a taggear el articulo de Doctorow en mi Del.ici.ous como…. bueno, pero que más da, ¿estaré diciendo la verdad?







