Lecciones de Brasil: ¿Por qué el país se recupera mientras otros mercados aún sufren?
Os dejo un reciente artículo publicado en Wharton Universia sobre las perspectivas de recuperación económica de uno de los países de BRIC.
(…) ¿Por qué Brasil ha tenido una mayor capacidad de recuperación que otros mercados? El ministro de Hacienda Guido Mantega ha señalado que, la presión fiscal necesaria en Brasil para mantener la economía a flote -apenas un 1,5% del PIB-, ha sido mucho menor que en otras grandes economías, en particular en comparación con los países OCDE, los cuales deberán flexibilizar la solvencia del sector público en el largo plazo.
No obstante, en parte la capacidad de adaptación de Brasil está relacionada con su estructura económica, señalan los expertos. El país posee un mercado doméstico de gran tamaño y creciente, y sus exportaciones suponen menos del 15% del PIB. Esta cifra es inferior a la de otros mercados emergentes, y la demanda local se ha mantenido gracias a algunas reducciones fiscales y a la política monetaria. Asimismo, con el respaldo del enorme colchón de reservas acumuladas en los últimos años, el Banco Central pudo ofrecer liquidez frente al dólar en plena crisis financiera global a las empresas con necesidad de refinanciación. Es más, se inyectó liquidez suavizando los requisitos de reservas, mitigándose así la falta de crédito.Banco do Brasil y Caixa Econômica Federal –dos bancos comerciales que cotizan en bolsa y que durante los embriagadores días de innovación financiera global fueron considerados demasiado conservadores-, junto con BNDES -el capitalizado banco público de desarrollo-, intervinieron para ofrecer crédito. El Gobierno les convenció para hacerlo, ya que los bancos privados -como Itaú y Brades-, se habían vuelto excesivamente precavidos y habían restringido las líneas de crédito. Ahora los bancos privados están estudiando ampliar el crédito de nuevo y así mantener su cuota de mercado. Por ejemplo, tal y como anunciaba su consejero delegado. Roberto Setubal, a finales de septiembre, Itaú tiene pensado abrir 150 nuevas sucursales el próximo año.
No obstante, todos los bancos brasileños deberían dar las gracias por no haberse visto afectados –hasta cierto punto-, por los activos tóxicos que intoxicaron a bancos de países desarrollados. A diferencia de sus homólogos de otros países, los bancos brasileños no estaban tan expuestos al sector inmobiliario y a los derivados crediticios, y los indicadores de solidez financiera eran muy buenos cuando se desencadenó la crisis, explica Fabio Barbosa, director de Banco Santander Brasil y de la Federación Brasileña de Asociaciones de Bancos (Febraban). Barbosa señala los estrictos requisitos de capitalización como el principal factor a la hora de explicar la capacidad de recuperación del sector. En Brasil el requisito mínimo de capital es 11% frente al 8% bajo los acuerdos de Basilea a los que se adhieren otros bancos del mundo. En diciembre de 2008 el ratio promedio del sector en Brasil era del 20%, y para los cinco mayores bancos del país (se suponen el 67% del total de los activos) el ratio era 18,5%. Asimismo, Brasil tampoco tenía un sistema financiero “fantasma” –como en Estados Unidos-, gracias a una estricta regulación y supervisión. Todas las instituciones financieras (incluyendo los bancos de inversión) están bajo el control del Banco Central.
Los bancos de pequeño y mediano tamaño que para crecer dependen de los mercados monetarios fueron los que más sufrieron, pero los responsables de las políticas económicas relajaron rápidamente la legislación en 2008, permitiendo que provisionalmente el Banco Central y los bancos estatales comerciales adquiriesen las carteras de bancos en dificultades para contribuir al fortalecimiento del sistema. Esto permitió por ejemplo a Banco do Brasil, el mayor banco público comercial, adquirir bancos de menor tamaño, y más débiles, como Banco do Piauí y Nossa Caixa.
Otros factores subyacentes en la economía de Brasil también han sido relevantes. La estabilización macroeconómica ha facilitado mejoras en los mercados de capital, y el crédito al sector privado ha pasado del 22% del PIB en 2002 al actual 45%; se espera que siga creciendo. Mientras, según algunos observadores, la fuerza laboral de Brasil ha crecido y es uno de los principales factores que a medio plazo contribuirá al consumo doméstico. (…)
Podéis continuar leyendo el articulo completo aqui.
Yo por si acaso pensaré si no apuntarme a clases intensivas de portugues brasileño... y de samba
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